Sana espiritualidad
Cuando era niño veía en viernes santo la película Jesús de Nazareth, recuerdo siempre haber llorado desconsoladamente en los pasajes de los azotes y la crucifixión. Ante los ojos de un niño claramente eran muy fuertes esas escenas. Uno ya adulto cae en cuenta que este corte de películas que enfatiza tanto la traición y la tortura de una persona vinculada con la divinidad; no ayudaba en nada para el corazón y mente de un niño a iniciar el desarrollo de una comprensión sana del sentido de la espiritualidad. Al contrario, se anclaba en mí mente la idea del auto sacrificio y la tortura sangrienta del cuerpo como camino hacia ella...
Hoy puedo decir que la espiritualidad es algo más grandioso y bello de lo que ofrecen las religiones. Una espiritualidad que no está divorciada nunca del cuerpo, que no predica la muerte como un puente metafísico a una promesa en el “más allá” y con ello devaluando la vida, al contrario, yo abogo por una espiritualidad que reafirma la vida alegremente, con todas sus luces y también con todas sus sombras...
Les dejo aquí esta cita de Fréderic Lenoir
«El futuro de la religión está en la espiritualidad. Yo defiendo la sabiduría, no la religión identitaria y dogmática condenada a desaparecer»
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