He aprendido de las mujeres más que de cualquier otro medio, en ellas hay un corazón de lógica implacable. Me han enseñado más por vía de destrucción; el infierno mismo. Sometido a una exploración ardiente y rabiosa, a un esfuerzo a veces maravillosamente vano de hacérmelas inteligibles...
Lo malo no es tu ausencia. Lo es, el que una y otra vez aparezcas y desaparezcas. Que difícil es intentar salir ileso de esta perversa magia tuya...
El amor verdadero es un acto de alta alquimia, un poder que debiésemos utilizar para trasmutar lo desfavorable en favorable; en una oportunidad bondadosa para que crezca el "nosotros"


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